El 72% de los adolescentes piensa que la crisis sanitaria refuerza la comunicación y el vínculo con sus padres.
Estamos atravesando una crisis sanitaria mundial y, para detenerla, los Gobiernos ha decretado el confinamiento de millones de familias en sus hogares. Una situación inusual que podemos exprimir para hacernos más fuertes y aprender el valor de la resiliencia.

Permanecer en casa supone una oportunidad única para reconectar con nosotros mismos, con nuestros anhelos y temores y, como consecuencia, con los de nuestros hijos.
Desde el punto de vista de los adolescentes, franja de edad que requiere una atención especial, y según una encuesta a más de medio centenar de jóvenes Hecho por la fundación “La Caixa” para saber cómo están llevando el confinamiento, un 72% de los encuestados han manifestado que les ha servido para reforzar la comunicación y el vínculo con sus padres, un 23% decía que sólo en algunos aspectos o que ya era buena y tan solo un 2% ha dicho que no.

conviene mirar al coronavirus como un maestro y plantearnos qué podemos aprender de una situación tan cruel y adversa. Y nos trae varias lecciones de vida impagables. “Primero: nos puede ayudar a cultivar nuestras fortalezas, aquello que nos mantiene estables en medio del temporal y nos ofrece tiempo interior, hacia adentro. Segundo: hemos comprobado cómo mejora la salud del planeta al estar confinados, lo que también es interesante.

Tercero, y muy importante: nos ayuda a practicar la empatía, a desdramatizar nuestra situación, mientras lo más grave sea tener que quedarnos en casa. Porque, aunque tenga momentos dramáticos, debemos tener en cuenta que hay personas en situaciones más desesperadas que la nuestra.


