Ciertamente hay mucho que escribir acerca de nuestras madres y esposas, no alcanzarían las palabras y las letras para expresar el agradecimiento que inunda nuestros corazones. Que se celebre un día al año no debe impedirnos demostrarles nuestro amor todos los días. Solo resta decir.
Valiente y esforzada, luchadora y llena de fe. Comparta este mensaje con alguna madre que hoy necesita fortaleza y recordar las promesas de Dios.



