Piensa por un momento cómo es la relación que llevas con papá Dios, ¿buena, mala, regular, no te importa? Pasan los momentos de nuestras vidas y nosotros los vivimos sin analizar y ver qué es lo que pasa a nuestro alrededor sin darnos cuenta en cómo estamos viviendo y cómo estamos usando cada minuto de las vidas que DIOS nos ha permitido vivir.
En nuestra juventud el mundo y la sociedad nos han balaceado de muchas distracciones, muchos entretenimientos que llegan a inundar nuestro entendimiento, que a nuestro parecer todo es bueno pero sin darnos cuenta pasamos mucho tiempo desperdiciando nuestras vidas la juventud, que hoy la tenemos y es algo irreversible, y cada instante de la vida, nuestras actitudes marcarán nuestra vida y no solo esta vida terrenal o vida física sino por la eternidad. ¿Por qué digo esto? Porque el Señor con toda su omnisciencia nos dice en su Palabra en Eclesiastés 11:9 Alégrate, joven, en tu juventud, y tome placer tu corazón en los días de tu adolescencia; y anda en los caminos de tu corazón y en la vista de tus ojos; pero sabe, que sobre todas estas cosas te juzgará Dios.
Ecl 11:10 Quita, pues, de tu corazón el enojo, y aparta de tu carne el mal; porque la adolescencia y la juventud son vanidad.
Entonces entendemos que DIOS nos permite la libertad de todo lo que queramos hacer, como dicen algunos a nuestra regalada gana, con nuestras vidas no nos prohíbe pero tampoco estará de acuerdo en todo, ahora quiero darte una ilustración: Había una familia de muchos hijos y también posesiones valiosas y tesoros incontables, un día el padre de familia decidió escoger a algunos de sus hijos pequeños y mandarlos en un país a estudiar, donde también el padre tenía posesiones, a cada uno de sus hijos les dio cierta cantidad de madera, una parte era de madera preciosa para que ellos decidieran qué hacer con ella. Uno de ellos pensó que lo tendría por siempre y la fue quemando inútilmente, empezando con la madera preciosa, no la cuidó, una parte la perdió otra parte se le pudrió con la humedad porque nunca tuvo preocupación de ella y al final del tiempo al ver que ya todo se le iba de las manos quiso construir su casa con ella pero ya era demasiado tarde porque ya solo le restaba pedacería.
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