Poner límites a los niños es fundamental y necesario para su felicidad, y el bienestar emocional suyo y de quienes les rodean. Pero en contra de lo que muchas personas todavía creen, los límites pueden (y deben) ponerse sin necesidad de recurrir a los premios y castigos, los azotes, o el chantaje.

Los límites son necesarios para educar a los niños y guiarles en el camino de la vida, acerca de lo que está bien y lo que está mal. Además, a través de los límites entienden cómo deben comportarse y relacionarse sanamente con otras personas para ser felices.
El pastor Sixto Porras del ministerio Enfoque a la familia nos habla un poco acerca de que son y como aplicar los límites en nuestra familia.


