Entonces, aun sabiendo de la importancia del papel de los padres a la hora de sentar unas bases de una sexualidad sana en el futuro ¿Por qué muchos eluden este momento?, ¿por qué otros directamente se quedan mudos?

Porque a la gran mayoría les resulta incómodo, o le da vergüenza, porque no quieren decir nada que anime a sus hijos a lanzarse a las relaciones sexuales… Porque lo más probable es que no tengan ni idea de qué decir o de cómo decirlo…
Los motivos son muy diversos», apunta Amber Madison, autora del libro «Cómo hablar de sexo con los adolescentes… para que te escuchen.


