
Mira este escrito de navidad que nos comparte Ulises Oyarzún.
“Este año volveremos a celebrar Navidad, llena de luces, de bonitos regalos y en compañía de nuestros seres queridos. Ese sería el deseado sueño de muchos, pero la realidad a veces puede ser muy dura. Algunos estarán lejos de casa, otros llorarán la ausencia de un ser querido y otros lamentarán la llegada de una nueva Navidad en un hogar donde en los 365 días del año, no saben lo que es una “noche de paz”.
Me gustaría llevarles mas allá de aquella noche en Belén de Judea, traspasar los límites del tiempo y viajar a través de nuestra imaginación, para maravillarnos de este regalo llamado Navidad, que Dios ha dado a las familias de la tierra, aquellas familias que sufren, que lloran, que han experimentado el dolor, la tragedia y el pie destructivo del pecado.
El mapa que usaremos en nuestro viaje será un extracto del evangelio de Mateo.
Les quiero invitar a mirar nuestra brújula y afirmar nuestros cinturones.
Para comenzar sumerjámonos en Mateo 1:1,17 donde aparece la genealogía de nuestro Señor Jesús, es aquí donde sale a la luz el dato más cercano de lo que fue la familia y los antepasados de él.
¿Alguna vez haz leído esta lista de nombres? Pues me imagino que la primera impresión es aburrimiento, pues la mayoría de los nombres que aparecen en la lista son bastante feos para nosotros (Y menos le pondríamos alguno de estos nombres a nuestros hijos), pero no se inquieten ¡no piensen en volver! Yo sé que a simple vista esta cantidad de nombres no nos dice nada y es como gastar el tiempo inútilmente en detenerse a nombrar todos estos datos, incluso parece más apasionante la historia que viene a continuación, cómo si la acción recién comenzara en el versículo 18, pero déjenme decirles que la acción realmente comienza ya en el versículo uno.
Vamos al texto sugerido… listo!!!!
Mateo 1
1 Esta es una lista de los antepasados de Jesucristo, que fue descendiente de David y de Abraham:
2 Abraham fue padre de Isaac, este lo fue de Jacob y este de Judá y sus hermanos. 3 Judá fue padre de Fares y de Zérah, y su madre fue Tamar. Fares fue padre de Hesrón y este de Aram. 4 Aram fue padre de Aminadab, este lo fue de Nahasón y este de Salmón. 5 Salmón fue padre de Booz, cuya madre fue Rahab. Booz fue padre de Obed, cuya madre fue Rut. Obed fue padre de Jesé, 6 y Jesé fue padre del rey David.
El rey David fue padre de Salomón, cuya madre fue la que había sido esposa de Urías. 7 Salomón fue padre de Roboam, este lo fue de Abías y este de Asá. 8 Asá fue padre de Josafat, este lo fue de Joram y este de Ozías. 9 Ozías fue padre de Jotam, este lo fue de Acaz y este de Ezequías. 10 Ezequías fue padre de Manasés, este lo fue de Amón y este de Josías. 11J osías fue padre de Jeconías y de sus hermanos, en el tiempo en que los israelitas fueron llevados cautivos a Babilonia.
12 Después de la cautividad, Jeconías fue padre de Salatiel y este de Zorobabel. 13 Zorobabel fue padre de Abihud, este lo fue de Eliaquim y este de Azor. 14 Azor fue padre de Sadoc, este lo fue de Aquim y este de Eliud. 15 Eliud fue padre de Eleazar, este lo fue de Matán y este de Jacob. 16Jacob fue padre de José, el marido de María, y ella fue madre de Jesús, al que llamamos el Mesías.
17 De modo que hubo catorce generaciones desde Abraham hasta David, catorce desde David hasta la cautividad de los israelitas en Babilonia, y otras catorce desde la cautividad hasta el Mesías.
Para darles una introducción de lo que intenta hacer Mateo con esta lista, es argumentar a los judíos que Jesús es el Mesías, descendiente de David, por eso estos versículos son tan importantes, pues el evangelista quiere demostrar que Jesús viene de un linaje real. Pero implícitamente también quiere mostrarnos a un Jesús que viene de un historial familiar bastante humano y lleno de tragedias y dolor… ¡Listo para comenzar! Después de esto, no hay vuelta atrás. ¡Comenzamos nuestro viaje al dato más antiguo de la descendencia de Jesús! Un *beduino (*Gente nómada que viaja de un lugar a otro con sus rebaños y su familia, formando un clan, una tribu) llamado Abraham, mas o menos unos 4000 años atrás.
Abraham… Grande pa!!!!
Ya en los dos primeros versículos aparecen Abraham, Isaac y Jacob y cualquiera podría acordarse de lo bonito de la historia, pero en realidad la historia de estos patriarcas estuvo barnizada de dolor y pecados.
Abraham y su esposa Sara eran ancianos estériles y en su cultura el matrimonio era realmente matrimonio cuando llegaban los hijos, además la esterilidad era signo de maldición. Comienzan las malas decisiones, Sara en un intento desesperado por darle un hijo a su esposo le permite la paternidad con su esclava Agar. Después de años donde Sara tiene que convivir con el desprecio de Agar y la sombra amenazante de su hijo Ismael, llega un hijo propio para esta anciana, pero los problemas recién comienzan, pues Sara ve en el hijo de la esclava una amenaza para su pequeño. Aquella noche en su tienda conversa la situación con su esposo y se toma la decisión de expulsar a la esclava con su hijo.
Dios sale al encuentro de Agar y su hijo en el desierto, cuando sus esperanzas de vida se esfumaban y les bendice. Pero las consecuencias de aquellas decisiones se pagan caro. Dos hermanos que son el signo mas claro de discordia, guerras y conflictos, judíos y árabes, descendientes de Isaac e Ismael aún pelean, aún se odian.
La esterilidad vuelve a repetirse en el matrimonio de Isaac – Rebeca y Jacob – Raquel.
Cuando pienso en Isaac, observo lo duro que debe ser perder a la Madre siendo aún tan joven y soltero.
Jacob… el gran Hermano!!!
Veo a Jacob y ya el nombre de él me dice lo duro que debe ser luchar con hábitos tan nocivos como son la mentira y el engaño, pues Jacob significa “el que agarra el talón”, era un modismo que identificaba a los tramposos y mentirosos. Lo más preocupante es que los malos hábitos de Jacob son promovidos por su Madre, pues Rebeca y Jacob planearon robarle la primogenitura a Esaú, este se da cuenta de lo sucedido y como un prófugo, huye de su casa por miedo a morir en manos de su hermano. ¿Qué habrá sentido Rebeca cuando engañó a su hijo mayor, utilizando en el entuerto a su hijo menor? Rebeca nunca más volvió a ver a Jacob y creo que lloró todos los días de su vida la partida de su hijo regalón.
¿No les da pena ver a estos Padres que interpusieron a sus propios hijos por demostrar mas cariño a uno en desmedro del otro? Cuantos Padres hoy demuestran preferencias hacia alguno o algunos de sus hijos, mientras que otros crecen inválidos afectivamente.
Hoy muchos hijos sufren el síndrome del “hermano del medio” no son los mayores, por tanto no son sujetos de confianza y orgullo, tampoco son los menores, por lo tanto no son los que se llevan los cariños y la atención que en un momento tuvieron.
En la familia de Jacob vuelve a repetirse el mismo error que vio en su Padre, al preferir a José por sobre sus otros hijos, desencadenando una violenta reacción en los hermanos de José quienes intentan matarlo, pero recapacitan y lo venden a unos comerciantes.
Seguimos avanzando por la historia y llegamos a Judá, hijo de Jacob, que fue engañado por la viuda de sus hijos, que disfrazándose de prostituta engendró de él a Fares y Esrom.
Los expedientes X de aquellas tatarabuelas
Avanzando mas en la historia la cosa no mejora mucho, pues el versículo 5 abofetea nuestras conciencias, informándonos que en la genealogía del Mesías hay una ¡PROSTITUTA!, Esta es la misma Rahab que vivía en los muros de Jericó y ayudó a los espías de Josué.
Después aparece el nombre de Ruth, dentro de la familia real. Esta joven viuda que se casó con Booz, abuelo de David.
¿Eso quiere decir que el Rey David, el dulce cantor de Israel, el hombre conforme al corazón de Dios, era nieto de Ruth y bisnieto de Rahab?
Justamente, nieto y bisnieto de estas mujeres que ni siquiera eran israelitas, es decir, sangre pagana en venas de la realeza.
David… el asesino rompematrimonios!!!!
Otro dato interesante es que en este relato a David no se le ve como el hombre conforme al corazón de Dios o el dulce cantor de Israel. Miremos el versículo 6 b. “David engendró a Salomón, de la que fue mujer de URÍAS”, ¡Eh David! Ni siquiera mil años después te dejan tranquilo con ese numerito con Betsabé…lo gracioso es que Mateo identifica a esta mujer no como Betsabé, sino que la identifica como “aquella” que fue mujer de Urías, refregando sobre nuestros rostros aquel horroroso pecado.
Al parecer Mateo inserta a propósito este “archivo negro” del Rey David, donde hay “adulterio y homicidio”.
Acaz y Manasés, los infanticidas
Y si de homicidios se trata, qué decir de Acaz y Manasés, otros que salen en la lista. Estos descendientes de Jesús fueron los que asesinaron a sus propios hijos, para sacrificarlos a Moloc y otros dioses paganos.
Hoy quedamos pasmados al ver cómo Padres pueden entregar a sus hijos a sangre fría, a los brazos de la muerte. Si, me refiero al aborto, además de otras “muertes” que el niño puede sufrir en su infancia, cuando se le cierran las posibilidades de estudio y se les empuja al mundo del trabajo para sustentar a padres alcohólicos o drogadictos, estos a su vez empujan a sus hijos a la prostitución. Quién pensaría que dentro de la familia de nuestro Señor existió el infanticidio.
María, la niña que nunca pudo celebrar su boda de ensueño
Para no extender el relato, llegamos a José y María.
Pobre María, que a sus posibles 14 o 15 años tuvo que sufrir la vergüenza de haber quedado embarazada antes de concretar su matrimonio. En su contexto cultural, ella podría haber muerto en manos de su familia y hubiera sido mirado como un acto de justicia entre sus vecinos, pues ella había manchado el honor de sus Padres.
Veamos a José que al recibir la noticia de que su prometida estaba embarazada, mientras quizás trabajaba en su taller de carpintería, lanzó el martillo por la pared, hizo trizas aquella pequeña cuna que preparaba para su futuro hijo, llorando de rabia, de impotencia, sintiéndose burlado, traicionado. Lo más justo era rechazar a aquella adolescente que había avergonzado su nombre, acostándose con algún otro.
Antes de que sucediera esto, Dios mismo tuvo que intervenir para que José no la injuriara como lo estipulaba la Ley.
Ahora ellos deben enfrentar juntos las murmuraciones de haberse casado apurados y sin toda la pompa que la ceremonia amerita, siendo el objeto de críticas de aquellos invitados a las bodas que ven en aquella mujercita el vientre mas abultado de lo normal.
La ceremonia debió haber sido muy secreta, María no pudo acceder a toda la solemnidad y la fiesta que hubiese deseado como toda adolescente que sueña con ese momento, pues no había los ánimos, ni la “moral” para realizar una ceremonia de esa envergadura, pues María está embarazada.
Que triste debe haber sido para aquella muchachita, pues ahora debe acompañar a su esposo e irse a vivir junto a los padres de él por un tiempo (hasta que pase el escándalo), ahora ella con su “barriguita” visible tiene que aprender muy rápido lo que significa ser mujer.
Atrás quedaron los juegos, los cantos, los sueños, ahora hay alguien más por quién vivir, por esa criatura que viene al mundo. Dios realmente estuvo ahí, cuidando a aquel matrimonio galileo, pues en ese tiempo traer una vida al mundo era lo más difícil, las tazas de mortalidad eran altísimas y esa niñita embarazada debió haber sufrido una enormidad.
Hoy veo a María en muchos rostros de jovencitas que traen al mundo bajo “sospechosas circunstancias” a sus hijos, en medio de la vergüenza, de la frustración de haber roto un sueño, un proyecto de vida.
Para terminar Mateo nos da un dato curioso, nos dice que desde Abraham hasta David hay 14 generaciones, desde David hasta el exilio hay 14 generaciones y del exilio hasta Jesús hay 14 generaciones.
Esto no parece decirnos mucho, pero consultando con algunos especialistas, lo que Mateo posiblemente quiso decir es maravilloso, pues como Judío, estos tenían una especie de cábala con los números, es decir que los números son símbolos que hablan de cuestiones más profundas.
Observemos. Hay 3 divisiones de 14 generaciones cada una, si la dividimos en dos, tenemos 6 divisiones de 7 generaciones. Entonces tenemos relacionados los números 6 y 7.También si multiplicamos las catorce generaciones por los tres periodos, obtenemos en total 42 generaciones y de nuevo 6 X 7 nos dan 42.
¿Y qué significa estos 6 y 7 que aparecen continuamente? El seis, para la numerología judía, habla de la imperfección del hombre y el siete nos habla de la perfección de Dios.
Eso quiere decir que la perfección de Dios se insertó en lo imperfecto del hombre.
Lo que más me impresiona de estos versículos es que siendo Jesús el ÚNICO ser de todo el universo que decidió donde nacer y cuando nacer, lo hizo en esta familia, con todo lo que implica este pasado.
Jesús, el Hijo de Dios, Dios mismo hecho hombre, habitó entre nosotros, decidió convivir con nuestras fallas, sufrió junto con nosotros nuestras tragedias y nuestras vergüenzas, Dios mismo decidió nacer dentro de una familia que representa la realidad de la humanidad. Homicidios, dolor, engaños, muerte, pero también esperanza y vida.
Quizás tú nunca cambies el pasado de tu familia, quizás nunca puedas cambiar lo que tus abuelos o Padres hicieron, pero de algo estoy seguro, que puedes darle un giro de esperanza a tu futuro y al de tus descendientes, gracias a la obra que Jesús hizo.
Esta Navidad, es un buen momento para dejar que Jesús vuelva a nacer en miles de hogares sin esperanza, en miles de hogares donde sus sueños se han roto, donde sus posibilidades de superación son nulas, donde la salvación y la vida en abundancia son solo utopías.
Dios bendiga en esta Navidad a las familias de la tierra.”
Fuente – Especialidades Juveniles
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