
“Siempre hemos tenido estos cerebros distraídos y, biológicamente, hay buenos motivos para que sea así. Necesitamos ser conscientes de nuestro entorno y, pensando en términos evolutivos, no habría sido tan útil para nosotros rastrear una presa sin ser conscientes de que nos podemos convertir en una”. En este vídeo, el educador y escritor James M. Lang explica los motivos por los que nos cuesta mantener la atención y qué hacer para evitar distracciones.


