Cuando Dios eligió a David miró más allá de su parecer y sus habilidades, miró su corazón. ¿Qué nos impide hacer a nosotros lo mismo?. Ciertamente si fuera por nuestros méritos, no estaríamos donde estamos. Es sólo su gracia. Que tus jóvenes y adolescentes sepan esto también.

Cómo sanar una familia y un corazón herido
Todos llegamos a la vida adulta con una historia. Algunas personas crecieron en hogares donde recibieron amor, seguridad y palabras de afirmación. Otras tuvieron que

