Desde el principio de los tiempos hemos buscado como ser más eficientes, han creado mil y un métodos para hacer esto. Pero lo más importante sigue siendo que lo que hacemos sea algo que nos aporte felicidad a nosotros y bienestar a otros.

“Podemos ser muy eficientes con nuestro tiempo haciendo algo que no queremos”
En los años ochenta, un estudiante universitario empeñado en acortar sus horas de estudio sin que esto repercutiera en su rendimiento, comenzó a probar distintos métodos hasta dar con la combinación más eficaz


