Los estudios demuestran que las personas más felices del mundo tienen en común unas cuantas cosas. No es el dinero, no son las cosas, ni siquiera los lugares a donde ha estado. Las buenas relaciones.
Las relaciones, estar con otras personas es tan importante que Dios creó a Eva para acompañar a Adam, y tan toxicas que instó al pueblo de Israel a alejarse de los otros pueblos con malas costumbres y otros dioses.

Las relaciones importan, y un individuo que tiene buenas relaciones, es feliz, y no sólo eso, también se vuelve prospero.
Entonces, ¿Cómo ser bueno en nuestras relaciones desarrollándolas mucho más de lo común?
Tal Ben-Shahar, nos habla de algo interesante “La ciencia de la felicidad”


