Cuando Dios eligió a David miró más allá de su parecer y sus habilidades, miró su corazón. ¿Qué nos impide hacer a nosotros lo mismo?. Ciertamente si fuera por nuestros méritos, no estaríamos donde estamos. Es sólo su gracia. Que tus jóvenes y adolescentes sepan esto también.

Cómo discipular a jóvenes creyentes: más que enseñar, acompañar su fe
Discipular a jóvenes no es simplemente transmitir información bíblica ni preparar una buena clase semanal. Es caminar con ellos, escuchar sus preguntas, fortalecer sus convicciones

