adolescentes | 17/Ene/19

El Marketing releva sus secretos para llegar a los adolescentes

Aunque estamos de acuerdo que el Evangelio no es un producto, podemos utilizar las técnicas de millones de dolares que utilizan las grandes empresas para vender.  Muchas marcas de diferentes rubros se «pelean» por conseguir la atención de los jóvenes y adolescentes al igual que nosotros como Lideres y pastores de Jóvenes.

Sin embargo, este target suele ser uno de los más difíciles de conquistar.

Es que la pasión de este grupo por lo novedoso y lo original nos obliga a actualizarse constantemente y estar atentos permanentemente, al acecho de nuevas maneras de llamar su atención.

Es que, según Marketing Directo, los adolescentes son uno de los grupos demográficos más interesantes para las marcas, pero también uno de los sectores con los que es más difícil conectar.

Esto ocurre fundamentalmente por un problema lingüístico ya que, a veces, las firmas y los más jóvenes parecen hablar idiomas completamente distintos.

Por eso, para evitar el «diálogo de sordos entre nosotros y ellos», Dave Martin Mercadologo nos recomienda  seguir los siguientes consejos:

 

1. No hablarles con aires de superioridad
Lo que ocurre habitualmente es que los jóvenes suelen ser mucho más rápidos que nosotros.

Por eso, es completamente inconveniente desde el punto de vista del marketing intentar dirigirse a ellos de una manera demasiado condescendiente.

Esta actitud es no sólo un error, sino que también puede ser tomada como una falta de respeto a su poder como consumidores.

Siempre es importante tener en cuenta que si las marcas insisten en mirar a los adolescentes por encima del hombro, éstos no tendrán tampoco inconveniente en vengarse.

2. «Ayudarlos» a integrarse en su grupo
Los adolescentes necesitan formar parte de un grupo y sentir que se conectan con los demás miembros y pares.

Por eso, se deben aprovechar sus ansias de integración y proponer algún tipo de acciones teniendo en cuenta esta necesidad.

Por ejemplo, una forma de llevar a cabo este tipo de iniciativas es hacerlo en forma de premios que los ayuden a ganar puntos de cara a sus iguales.

3. No olvidar a sus amigos
Otro punto a considerar es que, durante la adolescencia, los lazos de la amistad son más profundos y significativos que otras etapas de la vida.

Es que los pares muchas veces son los mejores consejeros de los más jóvenes y también sus proveedores de información.

Por eso, si se logra de alguna manera «conectar » con el adolescente, entonces tienen tenemos grandes posibilidades de ganarnos la confianza de sus amigos.

4. Dejar de estar «del lado» de los padres (Con cuidado este punto) 
No alentamos de ninguna manera estar en contra de los padres, pero necesitamos entender como funciona la mente adolescente.  Puede ser que hoy en día los adolescentes no se muestren tan rebeldes frente a la autoridad paterna como en algunas generaciones anteriores.

Sin embargo, también es cierto están en un período vital en el que precisan tomar alguna distancia con respecto a sus progenitores.

Por eso,  debemos entender y comprender esta necesidad, pero sin alentar por ello el traspaso de ciertos límites.

5. Aprender el lenguaje de los adolescentes, pero hablarles como adultos
Para hablar con un adolescente, primero hay que entender su idioma, pero no llegar hasta el punto de intentar imitar su forma de hablar.

En cambio, es mucho más apropiado adoptar en su lugar un lenguaje adulto y respetuoso.

Este tipo de comunicación suele recibir una aceptación y respuesta mucho más positiva entre los  adolescentes.

6. Entender que la tecnología lo es todo
Un punto importante es que, para conectarse con los más jóvenes,  ante todo tenemos que dejar ser tecnófobicos.

«deja el celular» «todo el día pegado a esa pc» «¿con quien hablas tanto?» «Esa App de Biblia no es de Dios»

Es fundamental comprender que los adolescentes son nativos digitales.

Es que su vida cotidiana está enmarcada por las nuevas tecnologías y un entorno digital encabezado por las redes sociales.

7. Escucharlos
También hay que tener en cuenta que los adolescentes están mucho más dispuestos que otros grupos a comunicarse en los nuevos canales online.

Por eso, y también a través de las oportunidades de «ida y vuelta» que permiten tanto Twitter como Facebook, conviene aprovechar los nuevos medios como vía de expresión.

No te preocupes, no lo fuerces, llegara el momento que tu trabajo continuado y tus muestras de empatía, traspasarán el umbral online y te darán su confianza, tanto como para escucharte offline.

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