Julio Cruz | 12/Abr/13

Reflexión – Facil De Hacer, Difícil de Creer

Nuestro colaborador Julio Cruz nos comparte una reflexión acerca de la confianza y fe que experimentamos cuando hacemos algo que Dios nos manda hacer. Te invitamos a leerlo:

¿Has escuchado o has dicho: es que no sé si tenga fe? ¡Yo sí lo dije!
Se dice tanto que las cosas de Dios exigen fe, que a veces nos creemos el cuento ‘mitotero’ de que Dios nos pedirá cosas tan extraordinarias, difíciles de hacer, y que por ello se necesita mucha fe. ¡Nada más lejos de la realidad!

En lo personal, yo he experimentado y descubierto que todo aquello que Dios me pide hacer son cosas muy fáciles, lo que resulta difícil es creer que al hacerlo sucederá lo que Él dijo que sucederá. Pero ese ya no es mi problema. Porque mi parte es hacer aquello que Dios me pide, y a Él le corresponde los resultados. En pocas palabras: ‘yo hago todo lo posible, y Dios hace todo lo imposible’. ¿No me cree?

Te pondré ejemplos. ¿Qué harías si…  
Estás enfermo y Dios te pide que te vayas a un río y te sumerjas 7 veces. ¿Difícil de hacer? ¡No! Lo difícil es creer que Dios te sanará por sumergirte 7 veces. (Naaman – 2 Reyes 5)
Nunca has tenido un hijo y tu esposa es estéril, pero Dios te dice que tengas intimidad con tu esposa. ¿Difícil de hacer? ¡No! Lo difícil es creer que Dios te de un hijo. (Abram – Génesis 18)
Estás entre la espada y la pared, bueno literalmente el mar, no hay salida y Dios te pide que alces tu mano hacia el mar. ¿Difícil de hacer? ¡No! Lo difícil es creer que Dios abrirá el mar para que puedas pasar por en medio. (Moisés – Exodo 14)
Necesitas conquistar el enorme problema amurallado que tienes al frente, y Dios te pide que le des vueltas al asunto durante 7 días. ¿Difícil de hacer? ¡No! Lo difícil es creer que la muralla se caerá y el problema será resuelto sólo por hacer eso. (Josué – Josué 6)
Ves venir a tus enemigos, dispuestos a acabarte, y Dios te pide, sal pero no los enfrentes, quédate quieto. ¿Difícil de hacer? ¡No! Lo difícil es creer que Dios te dará la victoria sin tú hacer nada. (Josafat – 2 Crónicas 20)
Creo que son más que suficientes los ejemplos, ¿verdad? Lo que Dios te pide por hacer no es difícil, lo realmente difícil es creer que Dios será glorificado al hacer lo que nos pide. Lo puedo resumir con las mismas palabras del salmista: Estad quietos, y conoced que yo soy Dios; Seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra. (Salmos 46:10)

Lo que nos cuesta es creer que con hacer lo que Dios nos pide veremos los resultados que Dios ha prometido o que esperamos. Pero nuestra parte es hacer lo que se nos pide, lo que nos corresponde y eso es fe. Creer que lo que Dios dijo que haría al hacer nosotros nuestra parte, será. Confiar en Su Palabra. Y no olvides que su Sí es Sí, y su No es No. Porque no es hombre para que mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta.

Así que a… hacer tu parte, que Dios hará la suya. Haz lo fácil, y deja a Él lo difícil. Haz lo posible y deja a Él lo imposible.

Escrito por | Julio Cruz

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