Iglesia | 08/Oct/15

Guía práctica para la vida cotidiana: Solidaridad

all_nations_heritage

 

Te invitamos a leer esta reflexión que nos comparte Félix Ortiz acerca de la solidaridad. Puede ser un excelente recurso para compartir con los jñovenes y hablar sobre el tema. Utiliza la pregunta al final para abrir la conversación en un grupo pequeño.

Solidarizaos con las necesidades de los creyentes; practicad la hospitalidad. (Romanos 12:13)

Pablo continúa sus recomendaciones para la vida cotidiana del seguidor de Jesús y ahora se enfoca en las relaciones con otros. Aquí se habla de dos principios que todo creyente puede y debe incorporar en su estilo de vida personal.

El primero es la solidaridad con las necesidades de otros. En una sociedad tan mediática como la nuestra que sabe explotar tan bien las emociones, este concepto puede quedar diluido. Solidaridad, desde la perspectiva bíblica, no es nunca una actitud pasiva, sentimental o emocional delante del necesitado. Antes, al contrario, es una respuesta activa ante aquel que sufre, padece y está en un estado de necesidad. La versión Dios Habla Hoy de las Escrituras traduce este término de una manera que me encanta y que, en mi opinión, recoge muy bien el sentido que la Escritura quiere dar a este principio de vida. Solidaridad ha sido traducido por “hacer vuestras las necesidades de los creyentes”. Claramente nos indica que toda actitud pasiva, meramente emocional, desprovista de acción, no representa el mandato bíblico.

El segundo es la hospitalidad. Sin duda, de forma primaria, se refería a abrir nuestras casas a aquellos que, por distintas razones, lo precisaban y necesitaban. Sara, mi esposa, y yo tenemos en nuestra regla de vida -es decir, en los principios que hemos decidido adoptar para articular de forma práctica nuestro seguimiento de Jesús- la hospitalidad. Nos encanta tener gente en nuestro hogar y disfrutamos de ello. Sin embargo, podemos ver la hospitalidad en un sentido más amplio, es decir, tener una actitud de acogida hacia aquel que lo precisa. Una acogida que puede, sin duda, ser física, pero que también puede ser una hospitalidad del alma, emocional, espiritual o incluso intelectual.

Si te miras al espejo ¿Qué señales del carácter de Jesús en forma de solidaridad y hospitalidad puedes ver?

Continúa viendo más acerca de esta serie en Mis reflexiones sobre la Biblia 

Comentarios

Deja un comentario