articulos | 29/Abr/12

Artículo – Ni una más, ni la única.

Como seres humanos la mayor parte del tiempo buscamos los defectos en los demás, o marcamos los errores, y esto tiene ver con nuestra autoestima, con la falta de propósito muchas veces, con frustraciones o sueños apagados.
El disparador es que no podemos ver en nosotros, y por ende en los demás: sus virtudes o cualidades y buscamos sentirnos mejor descalificando a quienes nos rodean.
Hoy te invito a entender y a aceptar lo que Dios tiene planeado para tu vida: “Somos creación de Dios, creados en Cristo Jesús para hacer buenas obras que Dois de antemano ya habia planeado” (Efesios 2: 10, Biblia al Día)
En una reunión en la Carpintería, entre las distintas herramientas, el martillo ejerció la presidencia, pero la reunión le pidió la renuncia; ¿cual fue la razón? hacía demasiado ruido. y además se pasaba el tiempo golpeando. El martillo aceptó su culpa, pero tambien pidió que fuera expulsado el tornillo, porque había que darle muchas vueltas para que sirviera de algo.
Como el tornillo se sintió atacado acepto irse, pero también pidió la expulsión de la lija, ya que era muy áspera en el trato con los demás y siempre tenía fricciones con otros.La lija estuvo de acuerdo, pero para no ser menos, pidió la expulsión del metro, porque siempre media a los demás según su medida, creyéndose el único perfecto.De pronto y en medio de la reunión entró el carpintero, se colocó el delantal y comenzó  a trabajar. Utilizó el metro, el martillo, el tornillo y la luja. Finalmente la tosca madera inicial se convirtió en un hermoso mueble.
Cuando la carpinteria volvió a cerrar sus puertas, continuó la reunión y el debate. En ese momento tomó la palabra el serrucho: “señores ha quedado demostrado que todos tenemos defectos, pero el carpintero trabajo con nuestras cualidades, por esa razón es que somos útiles y valiosos. Asi que ya no pensemos en nuestros puntos malos sino que pongamos nuestra atención en los puntos buenos y fuertes”.

De esta forma la reunión llegó a la conclusión: que el martillo era fuerte, el tornillo unía y daba fuerza, la lija era especial para limar asperezas y el metro era preciso y exacto. Asi se  sintieron un equipo capaz de producir.
Es muy importante que hoy decidas poner tu mirada en tus cualidades y virtudes y de la misma forma en cada persona que te rodia porque con ellos no competis sino que formas equipo.

Es tiempo de dejar que el Carpintero, nuestro creador, nos tome en sus manos y sumando nuestras virtudes y cualidades contribuyamos a que el Reino de Dios siga extendiéndose. Sumate al equipo ganador del carpinterio, nuestro Mestro Jesús.

Escrito por Patricia Benitez, que se ha unido como nueva colabora en nuestro equipo junto con su esposo Leandro. Felicidades y muchas gracias por sus reflexiones!

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