adolescentes | 07/Jun/14

Allí están ellos…

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Te invitamos aleer esta reflexión que nos comparte nuestra colaboradora Daniela Bernal acerca de los jóvenes y como podemos amarlos a pesar de… esperamos que te sea de gran ayuda:

…Sentados de manera ordenada para aquietar las miradas intimidantes de los adultos de la iglesia, llenos de preguntas que temen preguntar, con una doble vida que temen sea descubierta; la que muestran  a sus mayores y líderes dentro de la iglesia y la que viven realmente. Se visten con sus mejores prendas los domingos,  algunos tratan de peinarse de manera común, no  porque les guste como se ven sino por evitar ser juzgados una vez mas por como lucen, porque durante años les  han enseñado que un cristiano tiene que “vestirse como cristiano”. Llega el momento de la predica, predica que ni recuerdan porque pasaron 2 horas viajando entre su imaginación al país de nuca jamás.

Termina otro domingo más, al final se reúnen  a  hablar, de la semana, la que pasaron en el colegio porque la mayoría estudian en el mismo colegio cristiano donde ninguno quisiera estudiar porque dicen que de cristiano no tiene sino el nombre.

Inicia una nueva semana, pasan los días e intercambiamos risas, música, anécdotas por WhatsAap, jugamos Preguntados, esa app que todos bajaron incluida yo, nos cruzamos por Facebook, intercambiamos likes en Instagram, hasta llegar el sábado, día donde todos nos reunimos sin la presión del que dirán dentro de la iglesia.  

Entre chistes y comida, sus celulares que no dejan a un lado como si ya fueran parte integral de su propio cuerpo y donde solo se encuentra música secular, vamos hablando de temas que nos interesan. Hablan de la última zaga de libros leída, y todos comentan Divergente, algunos vieron películas y se encontraron con el Lobo de Wall Street, y  mirándome dicen, pero tu no la veas  Dany, es algo pesada para ti, Para mi! ¿Pero no para ellos?..

Entre tema y tema solo quieren encontrar un lugar donde ser ellos sin ser juzgados, donde resolver sus inquietudes de la vida cotidiana y aun de su propia fe. ¿En la iglesia no encuentran ese lugar? No, se sienten juzgados por quienes miran más la forma que el fondo. ¿En casa no encuentran ese lugar? No, en casa solo recibe reglas morales y disciplinas cuando las rompen. ¿En el colegio tampoco encuentran ese lugar? No, ilógicamente sus compañeros son más juzgadores los unos con los otros como si ya no recibieran demasiadas acusaciones a su alrededor.

Queriendo identificarse con pares a ellos, con gente que les abra los brazos sin ver su ropa o su música, y a pesar de que en sus casas o iglesia les dicen que no deben pasar tiempo con gente que no pertenece al cristianismo, se preguntan ¿por qué? Si con ellos son quienes en realidad quieren ser.  Y ¿no han pensado que ese par lo podrían encontrar en Jesús? les pregunto. Me miran con escepticismo,  la respuesta es un No! porque para ellos Jesús es aquel modelo que ven en casa o iglesia muy lejano de   su realidad  y mas cercano a la forma que a su mismo corazón. Tristemente es el modelo que los adultos en casa e iglesia les han dejado conocer. Así son nuestros jóvenes, les pedimos con miradas serias que crezcan en su fe y “se porten mejor” y si nos preguntamos qué quiere Jesús de ellos.., ¿no sería una mejor actitud?

Escrito por – Daniela Bernal

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