adolescentes | 28/May/16

Cómo ser padre de un hijo adolescente

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Este es un artículo que comparte el periódico argentino El Clarín dirigido a padres de adolescentes. Este es un excelente recurso para compartir con padres de adolescentes que esten interesados en conocer recomendaciones para mejorar en su forma de educar a sus hijos. En este artículo varios padres escriben preguntas acerca de la situación que viven con sus hijos adolescentes:

Miguel Espeche es psicoterapeuta, con larga experiencia en talleres de “ayuda mutua” entre padres, y autor de “Criar sin miedo”, entre otros libros. A partir de los temores que provocó en muchos padres las muertes en la fiesta electrónica Time Warp de Costa Salguero, Clarín lo convocó para conducir un diálogo con reflexiones sobre los vínculos con los hijos.

Miguel Espeche: ¿Qué nos pasa a nosotros como padres, qué resonancia tiene cuando tenemos un hijo en la adolescencia? ¿Qué referencia somos para ellos? Mi opinión es que estamos atrapados en una idea de libertad muy determinada, que más que libres es dejarlos sueltos, y otra muy controladora, represora… Estamos presos de esa polaridad. No podemos salir de la idea de control por un lado, o descontrol por otro. Eso de alguna manera se refleja en los chicos.

Patricia Terán: Mi hijo de 19 años es un adicto recuperado. Toda su vida será adicto. Por suerte hace un año y medio que está ‘limpio’. Me sentí ridícula cuando me enteré. Mi hijo me dijo, mamá estaban “las pepas” en casa, yo te dejaba todo a mano para que te dieras cuenta. Cuando me enteré qué consumía dije “qué carajo es todo esto”. Quizá no me quería dar cuenta. Es el hijo amado, el que uno deseó, uno jamás se va a imaginar que le puede pasar esto. Es una negación. Todos me decían ‘fijate’. Un día mi otro hijo de 16 años me mostró el teléfono y vi las fotos con las planchas de LSD. Entonces lo levanté de la cama y le dije “te interno”. Le dije que iba a ser sólo por un mes y al día siguiente fui con él, un bolso y lo dejé. Lo que primero me pregunté es cómo no lo vi, dónde estuvo mi error. La culpa te mata.

Espeche: Un amigo mío dice que la culpa es mirar para atrás y la responsabilidad es mirar para adelante. Esto no pasa porque sí. Los padres viven aterrados esperando el golpe de esos raros, extraños seres, y los hijos se angustian cuando ven que sus padres los miran como desconocidos. La palabra clave es cuidado. No es control. La idea de un padre atento es distinta a la de un padre alarmado. Un padre alarmado angustia a los chicos y estos se parapetan, se escudan, arman bloques autónomos… y nosotros quedamos pedaleando en el vacío. En muchas ocasiones el chico que nos lleva adentro en el corazón, se cuida. ¿En clave de qué nos lleva adentro? ¿Porque estamos atemorizados, indiferentes, o distraídos? No. Para los chicos es indigerible tener un padre indiferente o en estado de pánico, mirándolos como sospechosos potenciales, por una cosa espantosa que leyó en el diario que le podría pasar. Y entonces el chico se asusta, busca otros puntos de referencias. ¿Es culpa de los padres? No. Estamos hablando de qué respuesta podemos generar.

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