articulos | 14/Oct/13

Artículo – Se un revolucionario

Nuestros amigos de Joven cada día nos comparten este artículo acerca de los jóvenes y sus acciones como seguidores de Cristo en una sociedad donde no es común serlo.

Uno como joven pasa muchas etapas. Tratamos de buscar nuestra identidad, cogemos de todo un poco a ver cuál de todas las opciones nos “conviene”, según lo que esté a la moda o nuestros gustos. Pero, ¿qué pasaría si ninguna es suficiente?

En mi caso, en cuestión de gustos puedo decir que me gusta de todo un poco, desde el rock pesado hasta las baladitas que hacen llorar, de las películas de terror hasta las fresitas.. Sin embargo, a veces tener de todo en la vida no es suficiente y buscamos algo que nos identifique, algo que nos separe de los demás y no ser de la masa. Cuando Jesús vino a la Tierra, él no vino a predicar algo ya establecido, sino que predicó una doctrina diferente a la de todos, una doctrina que simplemente se resume en amar a todos por igual y que el perdón existe. Por eso, Jesús era un revolucionario. Él no pensaba como la masa(en este caso, el pueblo). Todos decían que el estaba mal, que su predica era errónea y sobretodo él NO era el hijo de Dios.

En la biblia podemos ver muchos otros revolucionarios que no eran como la masa, y más importante de todo, eran jóvenes. Uno de mis favoritos es el Rey David. Fue llamado a ser rey cuando era joven. Se preguntarán el porqué hablo de David cuando mayormente sus obras fueron en su adultez. Pero les quiero hablar sobre su llamado. Él fue escogido sobre sus hermanos para ser rey, no porque fuese fuerte, no porque fuese más inteligente, sino porque su corazón era tal como el de Dios. David era diferente a los demás, por lo tanto, era un revolucionario. Ese corazón lo llevó a ganarle a Goliat, lo llevó al trono y un a un legado que al sol de hoy todavía se habla sobre él. David, además de ser rey, fue un revolucionario porque su corazón era conforme con el de Dios, y eso fue lo que movió a Dios a escogerlo sobre todos sus hermanos, que físicamente eran mejor opción para ser rey.

Otro joven es la famosa Hadassah, o mejor conocida como Ester. Llamada por Dios a que salvara a su pueblo de la extinción total. Fue la ÚNICA que pudo enamorar y cautivar al rey Asuero, y esto se debió a su juventud, su hermosura y  su Corazón noble y humilde. Gracias a que ella fue reina, el pueblo de Dios se salvó una vez más, y no solo eso, sino que logró que gente de diferentes razas, costumbres y gustos pudieran convivir en armonía. Otra vez vemos cómo una persona diferente a los demás, con características que pueden parecer inútiles e inservibles Dios las usa como herramientas.

Mi tercer joven y último joven es Daniel, o como yo le he llamado: el Domador de Leones. Este joven fue íntegro y fiel a Dios. Sin importar las pruebas, nunca negó a Dios, y siempre mantuvo la cabeza en alto por sus creencias. Dios lo protegió una y otra vez. Él es un vivo ejemplo de cómo el Cristiano debe serle fiel a Dios en las buenas y malas. NO hay nada mejor que serle fiel a Dios, aun teniendo la muerte de frente, así como lo hizo el apóstol Pablo.

Estos jóvenes son un ejemplo de revolucionarios. Pensaron diferente al mundo, y son un ejemplo de cómo debemos serle fieles a Dios, sin importar lo que nuestros ojos puedan ver y sin importar lo que los demás digan de nuestros ideales. Mantenernos firmes en los caminos de Dios es lo que nos asegurara un asiento junto al Maestro en el cielo. Dejemos de actuar como la masa y seamos un revolucionario para que Dios nos use con poder y que cuando sea el día de partir, Dios nos diga: “¡Hiciste un buen trabajo!”.

Fuente | Joven Cada Día

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