consejos | 25/Oct/13

¿Es su hijo Cristiano?

¿Es mi hijo cristiano? esta es seguramene una pregunta que alguna vez muchos padres seguidores de Cristo se harán al ver a su hijo. Pero entonces ¿como saber si verdaderamente su hijo evidencia un cambio radical en su vida? Te invitamos a leer y compartir este excelente artículo sobre el tema.

Como padres, todos luchamos con esta pregunta; y he observado que por lo general hay dos extremos que deben ser evitados. El primero se ve agravado por la falta de discernimiento que muestran muchas iglesias cuando extienden los llamados al altar a niños de 4 o 5 años de edad, pidiéndoles que levanten la mano si ellos aman a Jesús, y luego bautizándolos como seguidores de Cristo, como convertidos.

La segunda es a menudo una reacción contraria a la primera. Este extremo evita que tanto los padres como los pastores afirmen la conversión de un niño hasta que sea un adulto independiente de la autoridad y cuidado de sus padres. Si bien la renuencia en ambos casos es algo justificado, creo que se debe encontrar un término medio con el fin de discernir una evidencia bíblica de que un niño, adolescente o adulto joven se ha convertido en una nueva criatura en Cristo.
Cinco Evidencias

Partiendo de lo obvio-que no somos Dios y no podemos ver el corazón de nadie-creo que hay ciertas evidencias que pueden ayudarnos a discernir la legitimidad de la profesión de fe de un niño o adolescente. Tomando como referencia los cinco signos de la verdadera conversión de Jonathan Edwards, aquí están cinco evidencias que utilizo a menudo como una plantilla cuando se trata lidiar con este asunto.

1. Un creciente afecto y necesidad por Jesús y por el evangelio.

2. Una mayor comprensión de las verdades de la Escritura.

3. Aumento de la bondad y la generosidad hacia sus hermanos.

4. Una mayor conciencia y disgusto por el pecado.

5. Deseo marcado de obedecer a sus padres.

En mi experiencia como padre y pastor, me he dado cuenta que la edad no es el indicador más importante para determinar la verdadera conversión. En cambio, es prudente buscar estas evidencias de acuerdo a cada edad particular. Por ejemplo, un joven de 16 años de edad articulará su comprensión del evangelio de manera diferente y más completa que un niño de 10 años. Lo mismo puede decirse del deseo de un niño de obedecer a sus padres o mostrar un espíritu altruista hacia sus hermanos. Estas cosas lucirán diferentes según la edad, y nuestras expectativas deben tomar esto en cuenta.

Sin embargo, debemos observar los frutos de alguna manera, y yo descartaría firmemente cualquier afirmación de la conversión de un niño sin algún tipo de evidencia tangible más allá de una profesión verbal de fe. Por otro lado, sin embargo, advierto a los padres y pastores de caer en la trampa de exigir más a un niño de lo que puede ser razonablemente esperado y observado a su edad.”

Continúa leyendo | ¿Es su hijo Cristiano?

Comentarios

Deja un comentario